Consejos para obtener un bronceado perfecto por el sol

Si quieres conseguir un bronceado perfecto y saludable y quieres mantenerlo durante un tiempo, evitando las quemaduras de piel y que te puedas pelar, es conveniente que sigas una serie de consejos que te damos a continuación:

  • Empieza con sesiones cortas de 15 minutos y aumenta paulatinamente el tiempo de exposición.
  • Al principio usa un protector más alto que el recomendado para tu tipo de piel.
  • Bebe varios litros de agua para evitar la deshidratación.
  • Usa siempre gafas de sol que bloqueen totalmente los rayos UVA y UVB. Aunque unas buenas gafas no son necesariamente baratas, podrás evitar tener otros problemas más graves a largo plazo: Considéralo como una inversión para tu salud.
  • Aplícate los bloqueadores o protectores solares ½ hora antes de exponerte al sol y aplícate más cada cierto tiempo (mira las indicaciones) o después de realizar alguna actividad física o entrar al agua. El efecto de los protectores solares disminuye en el contacto con el agua o la transpiración.
  • La piel debe estar libre de maquillaje, perfumes y lociones que no sean para la exposición al sol. El alcohol de estos productos pueden ocasionar manchas en la piel al entrar en contacto con el sol.
  • Adquiere productos especiales para cuello, cara, labios, orejas y empeines, ya que estas partes son mucho más sensibles.
  • Si se está tomando alguna medicación ten cuidado ya que algunos medicamentos pueden sensibilizar más la piel. Esto es el caso de antihistamínicos, antidepresivos triciclos, antibióticos a base de tetraciclina, casi todos los medicamentos para el tratamiento del Acné, y hasta ciertos anticonceptivos. Lee los prospectos de los medicamentos que tomas, consulta con el médico o farmacéutico sobre la interacción con el sol.
  • Ten mucho cuidado con los días nublados y cuando hay viento, ya que al reducir el calor podemos no darnos cuenta de que nos estamos quemando.
  • Recuerda que la arena, el agua y la nieve reflejan y potencian los rayos del sol.

Además de hidratarte continuamente mientras estás expuesto al sol, debe proteger especialmente la cabeza, los ojos, las orejas, el escote, cuello y los empeines, que son las zonas que muchas veces olvidamos y son las más sensibles al calor y a las quemaduras.

Si seguimos estos consejos podremos obtener un bronceado por el sol saludable y natural, además de beneficiarnos con los efectos terapéuticos del sol, sin poner en riesgo nuestra salud.