Protector solar y bronceadores

El FPS (factor de protección solar) indica la capacidad de protección frente a los rayos UV que tiene el producto. Cuanto más alto es el FPS, más protege el protector solar de los rayos UV. Por ejemplo, un producto de FPS 30, significa que en la teoría puedes estar 30 horas al sol y tu piel sufrirá como si hubieras estado 1 hora sin protector solar. Un FPS de 15, significa que 15 horas al sol con protector solar equivalen a 1 sin protector solar. Como puedes ver, un protector solar te permite pasar muchas más horas al sol, con efectos mucho menos negativos para ti.

Hoy en día es recomendable utilizar un FPS diario mayor a 15 y mayor a 30 en los niños y las personas con tipos de pieles muy claras.

El factor de protección puede variar si no se utiliza correctamente o no se aplica la cantidad de protector suficiente. Está comprobado que solo se aplica entre el 25-50% de la medida de bronceador necesaria.

Los médicos recomiendan una medida equivalente a media cucharada de té en cada brazo, en la cara y en el cuello, y una cucharada sopera en cada miembro inferior y en la espalda y pecho. En promedio, un adulto necesita alrededor de 35 ml. de pantalla solar para tener una aplicación correcta.

Otra posibilidad es aplicar dos capas de protector solar. De esta forma, además se reduce el riesgo de dejar zonas del cuerpo sin protector.

El protector solar bebe aplicarse 20 minutos antes de exponerse al sol ya que es el tiempo que necesita el protector solar para hacer efecto. Hay que tener cuidado en las horas críticas con la exposición a la radiación, ya que es un error creer que el protector, por mas alto que sea su factor, pueda proteger de los daños que ocasiona el sol durante las horas centrales del día en las que el sol es más intenso. Es importante el uso de un protector solar apropiado para nuestra piel a fin de lograr un bronceado gradual y perfecto, sin exponernos a padecer cáncer de piel u otras complicaciones.