Bronceado por Rayos UVA (Camas y Cabinas Solares)

El tratamiento mediante rayos UVA se realiza por medio de camas, cabinas o pantallas provistas por lámparas que emiten rayos UVA, similares a los que genera el sol.

Los que eligen esta opción la señalan como una forma rápida y cómoda para conseguir un bronceado homogéneo. Sirve como un recurso en caso de que tengamos un compromiso de último momento en el que nos queramos mostrar o ver bronceados. Los solariums equipados con cama y cabina solar suelen estar abiertos hasta altas horas, por lo que las personas que trabajan cuentan con la comodidad de que pueden visitar estos centros hasta tarde.

Estas máquinas están provistas por lámparas fluorescentes de dos clases, en las que ambas emiten rayos uva de diferentes intensidades: las hay que emiten rayos UVA de alta presión y de baja presión. Hay que tener mucho cuidado con este sistema, ya que en la cama o cabina solar nos exponemos a una radiación que es entre 2 y 5 veces mayor a la que proporciona el sol. Las lámparas de alta presión, que son mas pequeñas y se utilizan en las pantallas faciales, emiten una radiación que puede ser entre 20 y 100 veces superior a la del sol.

Si bien los centros de bronceado aconsejan que solo se hagan hasta 20 sesiones anuales de rayos uva, los especialistas afirman que no es bueno sobrepasar las 5 exposiciones ya que te predisponen a padecer cáncer de piel (tanto Melanoma como carcinomas de células escamosas y basales). Otros riesgos que podemos tener de una exposición excesiva a los rayos UVA son los siguientes:

  • Quemaduras.
  • Inflamación de la córnea e Iris.
  • Inflamación en la conjuntiva del ojo.
  • Aparición de arrugas y manchas en la piel.
  • Puede provocar dermatitis.
  • Puede provocar fotofobia (intolerancia a la luz),
  • Son comunes las alteraciones en la conjuntiva e incluso cáncer en esa zona del ojo.
  • Podría provocar Cataratas
  • Se piensa que es posible un debilitamiento del sistema inmunitario (lo que aumenta la posibilidad de contraer infecciones).

No deben exponerse nunca a los rayos UVA en las llamadas camas o cabinas solares aquellas personas:

  • De piel sumamente clara, con ojos claros, de cabello muy claro o pelirrojo.
  • Con tendencia a tener gran número de lunares y pecas.
  • Con historia de quemaduras frecuentes en la infancia.
  • Con lesiones malignas en la piel.
  • Con la piel dañada por el sol
  • Todos aquellos que estén tomando medicamentos.
  • Las mujeres embarazadas
  • Los menores de 18 años.
  • No se deben exponer nunca los genitales a la radiación UV.

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